lunes 18 de mayo de 2009

Otra entrada

Ando de activista haciendo blogs...

viernes 1 de mayo de 2009

Exhibicionismo

Hay una cucaracha que ya lleva tres días viviendo en mi baño. Está quietecita todo el día junto al lavabo. Nada más la veo mover tranquila las antenas. El primer día grité y salí corriendo del baño. Esperaba que solita decidiera irse y refugiarse en otra parte, quizá algo más obscura donde yo no la pueda ver. Pero ella parece estar muy cómoda con la situación. Me permite lavarme las manos y los dientes sin molestar. Apenas y se mueve. No corre. Se esconde detrás de un par de pomos viejos que yo no pienso mover, no mientras ella siga allí. Así las cosas, creo que empezaré a llamarle Gregorio. Tres días de cohabitar con un animal califican ya para ponerle un nombre y tratarle como mascota, ¿no? En el fondo sigo esperando que Gregorio decida irse y se de cuenta que no es humano, que de verdad amaneció siendo cucaracha porque es una cucaracha y que no tiene nada qué hacer en mi lavabo.

viernes 10 de abril de 2009

Emociones

Hay veces que siento que mis emociones me sobrepasan. Me desbordan. Quizá la mayor parte del tiempo.
Me siento desgarrada de emocionalidad, como si de pronto algo hubiera estallado dentro de mí, algo que estaba guardado hace mucho tiempo y la erupción me rompió desde dentro. Literalmente me duele el cuerpo.
Me duele el esternón, y siento que batallo para respirar.
¿Qué se hace cuando duele tanto?
Yo no pensé que fuera a doler!
Quiero dolerte yo a ti también.
Duele mucho, duele mucho, duele mucho!
No debe doler.
Sentir no es doler.
Sentir es sentir y punto. Quiero sentir sin dolor. Me dueles, me dueles mucho. Me dueles y no lo sabes. Te quiero. Te quiero, te quiero. Y se van acumulando tantos te quiero juntos. Se agolpan uno tras otro en mi garganta, la sobrepasan, se atoran, llegan hasta el pecho, se congelan adentro. Se agolpan. Se agitan. Retumban. Y si eruptan? Y si lo grito? Me dueles! Y tu no sabes que me dueles. No lo imaginas. Y mi esternón, resuena. Duele.
Sí, tu piensas que te quiero. Tu piensas que te quiero, porque sabes que te quiero. Pero no sabes que TE QUIERO. Piensas que hoy estoy aquí, nada más, tanteando. Metiendo dedos al agua, a ver si me mojo. Pero no imaginas, no contemplas, no lo entiendes.
Y crees ilusamente que solo te quiero. No imaginas, en serio cuánto me dueles. Y menos pasa por tu cabcita cuánto más me duele dolerte. Pero quiero dolerte yo a ti también, porque sólo así sabré que tu también ME QUIERES.

miércoles 29 de octubre de 2008

A los 30

Bueno, oficialmente he dejado de ser una "adulta joven" para convertirme según mi edad en parte de la población demográfica conocida como "adulta", así a secas.

A los 30, se puede decir que una ya ha vivido, ¿qué no?

En fin, al menos me sigo viendo bien!

Salud! Y vamos por 70 más!
A decir verdad, quizás sea hora de empezar a usar un par de cremas antiarrugas, empezar a dormir más, tomar dos litros de agua diarios y tratar de ponerme un par de rodajas de pepino sobre los ojos cada mañana.
Lo que definitivamente sé que todavía no puedo hacer es disminuir considerablemente mi consumo de azúcar.
En fin, he descubierto que con un par de trucos la papada se disimula en las fotos y una se ve casi de 23! Qué rica yo!

jueves 23 de octubre de 2008

Princesas de porcelana

Acabo de descubrir un mundo nuevo. El mundo de Ana y Mia. Me dio miedo. Me atrajo. Eso me dio más miedo.

Cada quién sus metas.

Estoy haciendo algo súper morboso. Me puse a googlear frases exactas como "soy bipolar" "quiero morirme" "estoy gorda" "quiero enflacar" para ver qué salía y poder poner sus links en mis blog roll. Me he vuelto morbosa, quizá el sufrimiento ajeno me ayude a entibiar mi pena y dejar de pensar en la príncipe de fresa que impunemente me estoy zampando mientras escribo.
Qué tono quiero darle al blog? Realmente quiero bajar de peso? Quiero que sea motivacional y autoayuda? Quiero ser una heroína? O sólo me interesa una oportunidad más para exhibirme? Qué terrible desición!

43 cosas

Hay muchas cosas que quiero hacer en la vida. Hay muchas otras que quiero SER. Hay muchas metas por llegar, planes a realizar, lugares qué vistar, caminos qué caminar, objetivos por cumplir. Hay muchas cosas que quiero ser y sé que no soy, pero es peor que me doy cuenta de todas esas cosas que NO quiero ser y como quiera soy.


No soy quien yo pienso que soy.


Hay un sitio que se llama 43 Things que es una red social en internet basada en etiquetas, en lugar de crear vínculos personales. En 43 Things tratas de lograr tus metas, sueños y objetivos y etiquetarlas; basado en las etiquetas, 43 Things te conecta a las metas de otras personas.
La idea es que uses las metas de otras para inspirarte en metas nuevas o para ajustar tus metas.


Quiero que este blog sean mis 43 cosas. Este es mi espacio para vetilarme, desfogarme, deprimirme y maniacarme.


Probablemente la mayor parte del tiempo no más voy a tirarme pa que me levanten. Probablemente la mayor parte del tiempo no haya ni grillos haciendo ruido por aquí. No me importa. Yo seguiré clamando. Retando al tiempo.


Hoy no soy quien yo creía que soy. Yo pensaba que soy linda, buena persona, tranquila y agradable. Pensaba que soy considerada. Pensaba que soy buena anfitriona.


Resulta que no. Resulta que soy egoísta, manipuladora, insoportable. Resulta que ni si quiera puedo detenerme a darme cuenta de cuando mis invitadas tienen hambre.


Soy ciclotímica. Soy codependiente. Soy gorda. Y para colmo soy lesbiana. Pero eso sí, lo lesbiana no me lo quiero quitar. Y la verdad no estoy muy segura de quererme quitar lo ciclotímica, codependiente y gorda.


Este se iba a llamar el "Diario de una codependiente" desde hace como tres meses cuando empezé con la idea de querer hacerlo. Pero luego, dije, no quizá deba llamarse el diario de una ciclotímica. Ayer leí en El Norte un reportaje sobre El Diario de una Obesa en Monterrey. Me inspiró y dije, voy a hacer el diario de una gorda y voy a bajar de peso. Luego me dije "pero no es lo único que quiero cambiar." Y luego me acordé de "El Secreto" porque yo soy toda mística y dizque espiritual y me recordé uno atrae lo que quiere ser y si me etiqueto así, nunca voy a cambiar porque siempre voy a ser gorda y ciclotímica y codependiente. Y pensé y pensé y me pregunté qué es lo que nunca voy a dejar de ser. Y llegué a la conclusión, pase lo que pase y sea lo que sea nunca voy a dejar de ser Ana de Alejandro. Y así surgió el nombre de mi diario. Parece que era una cosa muy obvia, pero en realidad fue un muy largo rato de reflexión y autoanálisis. Porque yo todo lo sobranaliso.


Así que este es mi diario, centro de operaciones, sala de autoayuda. "¡Yei Ana, vas bien, échate porras!"