
Hay muchas cosas que quiero hacer en la vida. Hay muchas otras que quiero SER. Hay muchas metas por llegar, planes a realizar, lugares qué vistar, caminos qué caminar, objetivos por cumplir. Hay muchas cosas que quiero ser y sé que no soy, pero es peor que me doy cuenta de todas esas cosas que NO quiero ser y como quiera soy.
No soy quien yo pienso que soy.
Hay un sitio que se llama
43 Things que es una red social en internet basada en etiquetas, en lugar de crear vínculos personales. En 43 Things tratas de lograr tus metas, sueños y objetivos y etiquetarlas; basado en las etiquetas, 43 Things te conecta a las metas de otras personas.
La idea es que uses las metas de otras para inspirarte en metas nuevas o para ajustar tus metas.
Quiero que este blog sean mis 43 cosas. Este es mi espacio para vetilarme, desfogarme, deprimirme y maniacarme.
Probablemente la mayor parte del tiempo no más voy a tirarme pa que me levanten. Probablemente la mayor parte del tiempo no haya ni grillos haciendo ruido por aquí. No me importa. Yo seguiré clamando. Retando al tiempo.
Hoy no soy quien yo creía que soy. Yo pensaba que soy linda, buena persona, tranquila y agradable. Pensaba que soy considerada. Pensaba que soy buena anfitriona.
Resulta que no. Resulta que soy egoísta, manipuladora, insoportable. Resulta que ni si quiera puedo detenerme a darme cuenta de cuando mis invitadas tienen hambre.
Soy ciclotímica. Soy codependiente. Soy gorda. Y para colmo soy lesbiana. Pero eso sí, lo lesbiana no me lo quiero quitar. Y la verdad no estoy muy segura de quererme quitar lo ciclotímica, codependiente y gorda.
Este se iba a llamar el "Diario de una codependiente" desde hace como tres meses cuando empezé con la idea de querer hacerlo. Pero luego, dije, no quizá deba llamarse el diario de una ciclotímica. Ayer leí en El Norte un reportaje sobre El Diario de una Obesa en Monterrey. Me inspiró y dije, voy a hacer el diario de una gorda y voy a bajar de peso. Luego me dije "pero no es lo único que quiero cambiar." Y luego me acordé de "El Secreto" porque yo soy toda mística y dizque espiritual y me recordé uno atrae lo que quiere ser y si me etiqueto así, nunca voy a cambiar porque siempre voy a ser gorda y ciclotímica y codependiente. Y pensé y pensé y me pregunté qué es lo que nunca voy a dejar de ser. Y llegué a la conclusión, pase lo que pase y sea lo que sea nunca voy a dejar de ser Ana de Alejandro. Y así surgió el nombre de mi diario. Parece que era una cosa muy obvia, pero en realidad fue un muy largo rato de reflexión y autoanálisis. Porque yo todo lo sobranaliso.
Así que este es mi diario, centro de operaciones, sala de autoayuda. "¡Yei Ana, vas bien, échate porras!"